Por Esther Ponce, extraído de la revista SerPadres
Asesores: Dr. Carlos González, pediatra y presidente de la Asociación Catalana Pro
Lactancia Materna, y Bettina Gerbeau, monitorade la Liga de la Leche de Madrid
¡Cuántos mitos absurdos rondan a las mamás cuando dan el pecho! Que si los espárragos
estropean el sabor de la leche, que si las tomas deben espaciarse tres horas. Y lo peor es
que, para muchas mujeres, estos consejos constituyen casi la única información que llega a
sus oídos. Por eso, y con el fin de echar un cable a mamás y bebés, respondemos a las dudas
más habituales.
¿Cuándo y cómo sucede la subida de leche?
La leche se empieza a producir tras la expulsión de la placenta porque la prolactina
(la hormona de la lactancia) actúa desde ese momento. De hecho, en la primera
tetada en la sala de partos ya salen unos mililitros, Después, con cada toma irá
aumentando la cantidad. Lo que identifican algunas madres como ‘subida de la
leche’ (la sensación de pechos hinchados o doloridos que aparece normalmente al
tercer día) es, en realidad, una inflamación que se produce al ponerse en marcha la
lactancia. Se debe a la formación de nuevos vasos sanguíneos y a otras circunstancias
naturales, propias de la adaptación que viven los senos durante el amamantamiento,
no a que la leche ‘suba’. En las cesáreas, se las primeras tomas se retrasan y no son
frecuentes, el pecho recibe menos estimulación y la madre suele tardar un poco más
en alcanzar el 100% de su producción de leche.
Mi madre no tenía leche. ¿Me ocurrirá lo mismo?
Cualquier mujer que acaba de traer al mundo un hijo tienen leche para alimentarlo
(¡ley de vida!): los pechos se toman nada menos que nueve meses para prepararse.
El problema de fondo suele ser la técnica de amamantamiento (la madre no da el
pecho a demanda, se excede con el chupete, etc.). En caso de duda, podemos llamar
a alguna monitora de un grupo de apoyo a la lactancia.
En la actualidad existen fármacos compatibles con la lactancia para la mayoría de
las enfermedades. El ginecólogo y el pediatra conocen las distintas alternativas y,
antes de tomar ninguna medicina, debemos consultar con ellos.